El fin de un modelo: "Luces" de la gestión Bisogni E-mail

Fue la gestión municipal en la cual llegaron la mayor cantidad de obras a la ciudad y la financiación externa le significó alivio a la gestión Bisogni. La sombra de Lauritto, el peso de los privados y la entrega del patrimonio público.

La Nación, el gobierno provincial y los fondos excedentes de Cafesg fueron la rueda de auxilio para que las castigadas arcas del municipio pudieran salir airosas de los reclamos realizados por los ciudadanos. Descartando aquellas obras y mejoras que fueron gestionadas para la ciudad por el vicegobernador Lauritto, durante los últimos cuatro años de Marcelo Bisogni al frente de la comuna se deben destacar aquellas que le solicitó al gobernador y las que éste peleó a nivel nacional para que la Histórica tenga novedades estructurales.

Pavimento

La campaña de reelección de Marcelo Bisogni se caracterizó por reproducir hasta el hartazgo que su gestión se iba a caracterizar por 108 nuevas cuadras de asfaltado, “la obra del siglo”. Este hecho se concretó y con un costo de más de 7 millones de pesos, la firma Pietroboni le dio a la ciudad cinta asfáltica en sus bulevares, avenidas y calles secundarias, además del cordón cuneta que hasta pocos días antes de las elecciones Obras Públicas colocaba en barrio Santa Teresita. A pesar de esta novedad, Bisogni fue cuestionado por el mal estado de las calles en general, dado el poco costo que dispuso el municipio para mantenimiento.

Antes de cumplir su mandato Bisogni ordenó la pavimentación de calle Perú hasta el estadio Núñez y de tres arterias donde viven funcionarios o familiares de éstos en el barrio Santa Teresita.

El acceso a la ciudad también fue una obra que se incluyó como “ampliación” del plan de pavimentación y estuvo a cargo de Pietroboni. Aquí los fondos fueron sostenidos por la provincia. Otro lugar remodelado es la Av. Paysandú, donde el asfaltado y colocación de luminarias dará una nueva fisonomía a la zona costanera.

Basura

Cumplido el sueño del pavimento la gestión apuntó sus esfuerzos hacia otro caballito de batalla: “la planta de relleno sanitario modelo en la provincia”, que simplemente significó una inversión muy costosa para que el tratamiento de los residuos urbanos y los biopatogénicos aún no encuentren su lado correcto, lo que significará un dolor de cabeza para Schepens y su proceso. Hoy Talita es un basural a cielo abierto que le significa pérdidas mensuales muy grandes al erario público.

Agua, cloacas y viviendas

En el plano de los servicios estructurales fue donde estuvo el déficit de la gestión. Agua, cloacas y viviendas fueron los puntos más solicitados de los vecinos, pudiendo ser respondidos a medias los dos primeros. El sistema de agua, tras varias fallas, significó las mejoras en la toma de agua y la compra de nuevas bombas, así como las posteriores tareas en la Planta Potabilizadora por la turbiedad del agua.
Del Plan Maestro de agua se sabe que se adjudicó su construcción a la firma Eleprint, por un costo superior a los 50 millones de pesos. Ahora resta conocerse cuándo comenzarán las tareas.

Las cloacas también fueron un dolor de cabeza y en las grandes obras pudieron ser incluidas. En los barrios Villa Las Lomas y Mataderos se realizó tendido y se espera que en La Quilmes la firma Copul haga lo mismo con financiación de Cafesg.

Finalmente en el plano habitacional hubo pocas novedades desde el municipio. Si bien es patrimonio del estado nacional brindar el acceso a una vivienda digna a los ciudadanos, pocas gestiones hizo Bisogni al respecto. Por el contrario, durante su etapa creció el número de asentamientos y las cooperativas sociales debieron trabajar en el plan de autoconstrucción “Mejor Vivir”, como en barrios La Higuera, Zapata y Villa Itapé, financiadas por la Nación.

Obras enlatadas

Se puede decir que los últimos cuatro años del país estuvieron signados por un sinnúmero de obras y en este sentido Bisogni fue tocado por la varita mágica para no tener que administrar pobreza y transformar su intendencia en la que mayor cantidad de obras obtuvo para la ciudad. Aún así las gestiones muchas veces fueron realizadas por Lauritto a su antojo y los privados también jugaron un papel predominante, imponiendo negocios y condiciones. Aquí el intendente poco supo hacer para “manotear” mejoras más requeridas por los ciudadanos.

En este punto deben destacarse la Avenida Costanera a la Isla del Puerto, el megacanje del Mercado y Terminal con la firma Entretenimiento de la Costa, la futura pavimentación del Bv. Mosconi hasta la nueva Terminal, la remodelación que se hará en el Balneario Itapé, el autódromo uruguayense, el cerramiento del Predio Multieventos y los planes de viviendas que bajó el IAPV o los gremios de trabajadores, que dan vida a una ciudad donde la planificación en los últimos cuatro años quedó olvidada en algún cajón del escritorio de la Oficina del Ejecutivo.