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Un profesional en salud ambiental se refiere a los temas que deberá encarar con mayor énfasis durante su gestión el intendente Carlos Schepens. El cumplimiento de las Ordenanzas municipales, la planta de tratamiento de efluentes y el fin del basural en Talita.
Por Francisco Savoy * Especial para El Día
Se requiere urgente una planta de tratamientos para los residuos cloacales como en Gualeguaychú y esto no tiene que pasar de ésta Gestión. Se cree que al verter los líquidos cloacales aguas abajo y relativamente “lejos” de la ciudad esto no puede afectar a nuestra ciudad y no se sabe con certeza qué puede pasar durante las sudestadas, a la vez que se sigue pensando en una gestión solo local de los problemas ambientales y no a nivel regional.
Control de efluentes
Hay otras cuestiones que parecen más ingenieriles pero tienen implicancias ambientales, como son las conexiones clandestinas de cloacas a los arroyos entubados. Entubar puede ser una buena alternativa en situaciones particulares, pero una vez terminada la obra es necesario un mantenimiento constante y control en las salidas de los mismos, por ejemplo en la Defensa Sur. "Se tiene que estudiar a fondo la situación del Balneario Itapé y encontrar las fuentes de contaminación para poder revertir la situación actual". En el Arroyo de la China se vuelcan los efluentes la planta de tratamiento que está al oeste de la ciudad, a través de la cañada de Las Mellizas. Allí todo va crudo al arroyo, lo cual es una barbaridad. Lo mismo pasa con el barrio 150 Viviendas y los que están al lado construidos recientemente. Se construyó un planta compacta depuradora de efluentes pero nunca funcionó. También va crudo a la cañada Las Mellizas. Otra cosa importante es hacer un relevamiento de fuentes contaminantes, como se realizó en el año 2000, de industrias y actividades de servicios. Además de continuar con las EIA y auditorías. Todo esto debería estar volcado en un Sistema de Información Geográfica. La Facultad de Ciencias de la Salud ya realizó un breve trabajo para la Vicegobernación y podría servir de base. Por último, el parque industrial necesita una planta de tratamiento de efluentes.
El fin de Talita
Respecto a los residuos el mayor desafío es empezar a con la separación, en serio, de los residuos en origen, en los hogares. No hay que mirar demasiado lejos para ver experiencias exitosas: Federal es un ejemplo a nivel nacional. De esta manera habría una reducción del volumen a depositar en un relleno sanitario y los separadores informales mejorarían sus condiciones laborales. Esto debe encararse de forma seria y sistémica, ya que no basta con uno o dos proyectos en barrios aislados. Esto ya se hizo y funcionó, ahora es el momento de tomar esas experiencias y multiplicarlas, y lograr un nexo todas las instituciones pero especialmente las de enseñanza, trabajando en forma conjunta con los formadores de opinión. Por otro lado se debe encontrar un lugar adecuado para un nuevo relleno sanitario, pensado al menos a 15 años. El relleno “Sanitario de Talita” de Talita quedó chico y no estaba diseñado de acuerdo a las criterios básicos (muy básicos) de un relleno sanitario. Lo que se hizo en ese lugar fue un atropello, una obra que el municipio presentó como “modelo”. Yo diría que es un modelo de lo que no hay que hacer: no debe haber en el mundo otro relleno sanitario construido del 2005 en adelante que cuente desde su gestación con un sistema de tratamiento de líquidos lixiviados. Tampoco la solución es olvidarse de ese relleno, buscar otro lugar y no terminar con lo que se empezó, porque la fase de clausura es muy importante y probablemente sea dentro de los plazos de la próxima gestión. Al igual que el saneamiento del antiguo basural, no es un sitio que esté “saneado”. También se debe mejorar todo el sistema de recolección y tratamiento de los residuos patogénicos. Se debe hacer un relevamiento sistemático y constante de los microbrasurales, el proceso de formación de los mismos, sanearlos y lograr que no se formen de nuevo. Tampoco se debe abandonar la lucha contra el dengue porque siempre está latente.
Isla, Plan Maestro y espacios verdes
Se debe lograr que una vez que se terminen las obras, la reserva de la Isla del Puerto funcione como tal y de acuerdo al plan de manejo ambiental que está por aprobarse. Es necesario tomar conciencia que solo un 30% de la isla va a poder tener un “uso intensivo” (el de la costanera y playas) y el resto debe preservarse. Es necesario planificar nuevos espacios verdes, ya que la ciudad está por debajo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud, pensando en metros cúbicos de espacios verdes por habitante. Revalorización de espacios verdes de uso público, incluida la plaza Ramírez (cargada de simbolismo), ya que son un componente muy importante para la calidad ambiental de una ciudad. En este punto agregaría el mal estado en que se encuentra el Parque de la Ciudad o el ex autódromo Mena que se ha transformado en un basural. También aquí la municipalidad extrae o ha extraído broza y es según el Código Urbano, un espacio verde. Fortalecer el cumplimiento de las Ordenanzas. Creo que hay normativas que pueden acompañar para lograr la correcta gestión, pero no se cumplen. Finalmente, que se haga realidad el Plan Maestro de Agua.
* El autor es Licenciado en Medio Ambiente.
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