“Se puede viajar de Concordia a Buenos Aires ida y vuelta con un litro de agua” E-mail

En este nuevo aporte de ideas para el intendente Schepens, El Día presenta a Guillermo Fabián Enriques, un concordiense que investiga y desarrolla un sistema energético de bajo consumo. El ahorro es la base de la fortuna y este puede ser un buen recurso para paliar el costo operativo de la comuna.

En la ciudad capital del Citrus hay un vecino que trabaja en silencio y sin otra financiación que la que le permite su propio bolsillo, alternando horas de investigación, con sus trabajos de reparación de  equipos de biomedicina y desarrollando un novedoso sistema que puede ser útil de cara al futuro, para abaratar costos en el combustible y cuidad el medioambiente.

El método

“En realidad desde hace tiempo que el hidrógeno se usa como combustible, pero el problema es que es muy costoso envasarlo y transportarlo y lo que hemos logrado con este sistema, es evitar esos costos, extrayendo el hidrógeno y el oxígeno a partir del H2O, en el mismo momento en que lo vamos a usar, y dentro de un equipo que no es más grande que un bidón de litro y medio, y que se coloca en el habitáculo del motor” explicó Guillermo Fabián Enriques, que con el sistema ya probado y funcionando, solo requiere de un último giro de tuerca, que es “terminar la parte estética, y construir el producto comercial”.
Así como está, Enriques viajó hasta Chajarí en moto, utilizando menos de 1 litro de agua, y apenas un poco de nafta, que se requiere para arrancar el motor. Según explicó, el sistema es compatible con cualquier motor de combustible líquido, y se puede usar en simultáneo con otro combustible como la nafta o el Gas Oil, pero la mayor ventaja que tiene es que, además de lo económico, “el desecho que emite por el caño de escape es vapor de agua”, marcando la calidad medioambiental del producto.

De muy bajo costo

Según Enriques, en este sistema “lo innovador no está en usar el hidrógeno como combustible, porque eso es algo que ya se ha probado, lo innovador en este caso está en haber lo hacho viable en términos económicos y prácticos; porque el problema con el hidrógeno es que es muy caro comprimirlo, muy caro transportarlo, es muy caro poner estaciones de servicio de hidrógeno. Además el almacenamiento es carísimo y se requieren extremas medidas de seguridad, lo que acrecienta los costos. Pero con este dispositivo, transformamos todas esas desventajas en ventajas, y eso es lo innovador”.
“Lo que hemos logrado es que el hidrógeno se genere dentro del automóvil y no llevas tanques, no necesitas prácticamente nada: En un bidoncito de un litro la gente pone agua, o una solución de agua con bicarbonato por ejemplo, y esa solución se descompone en una proporción necesaria, y en el mismo momento que se gasifica ingresa al motor y hace la combustión.
“Con ese litro de agua, por ejemplo un Ford Ka, viaja de Concordia a Capital Federal ida y vuelta, y lo que expulsa por el caño de escape es vapor de agua” detalló el entrevistado por diario Junio.
No obstante, El técnico señaló que “en realidad si bien el sistema puede funcionar con agua solamente, pero para que sea más rentable en términos de utilidad, hay aún una pequeña porción de otro combustible que conviene usar. También conviene no usar cualquier agua, que en si funciona, pero con el tiempo produce óxidos y deja residuos en el equipo. Yo he logrado reducir considerablemente esos residuos con una solución muy eficiente que no cuesta más de $6 el litro de solución, y con eso se pueden recorrer 1.000 kilómetros, aunque repito, también funciona, con el agua de la canilla”.
“En relación a costos, para un auto el equipo está casi lo mismo que un equipo de gas, o un poquito más, pero los beneficios económicos en el consumo son mucho más altos, y se paga solo en muy poco tiempo, porque donde se gastaba 100 pesos de nafta con esto se gasta 10 o 15 pesos” concluyó.

Para grandes máquinas

El concordiense que es técnico en electrónica, técnico agrónomo, y cursó hasta quinto año la carrera de bioingeniería explica que “lo que yo hice en realidad -señaló- es aprovechar esos principios depurando cada vez un poco más, para lograr el mayor rendimiento y que ese sistema pueda llegar a ser viable como de hecho lo es; porque ya está en marcha, como sistema de combustión para la impulsión de vehículos”.
Una vez finalizadas con éxito las pruebas, el entrerriano se propone consolidar el proyecto, “terminando la parte estética” fabricando equipos estándar, listos para colocar en el mercado: “Yo estoy apuntando más que nada a vehículos grandes; camiones, tractores, maquinas viales, donde realmente se justifique el ahorro; obviamente que también se aplica a un auto común, ya sea diesel, sea naftero, a gas o a alcohol, no importa el combustible que use, se puede usar el hidrógeno (HHO) y se pueden usar al mismo tiempo con otros combustibles, es decir usar al auto a nafta y cambiar a hidrógeno apretando un botón, porque no hay ninguna transformación importante que deba hacerse en el motor ni nada por el estilo, ya que lo único que se cambia es el combustible que se va a usar”.