Los alumnos de la escuela secundaria podrán pedir la revisión de notas cuando no estén de acuerdo E-mail

Hay parámetros que siguen igual en la escuela secundaria en Entre Ríos como que sólo se aprueba cada uno de los tres trimestres con una nota que no debe ser inferior a 6; y de un año a otro los alumnos pueden pasar sólo llevándose dos materias previas.

Pero los exámenes ya no serán el filtro que han sido hasta ahora, y la calificación que ponga el profesor puede ser cuestionada por el alumno o sus padres.
La novedad está incluida en el nuevo sistema de evaluación, acreditación, calificación y promoción para los estudiantes de secundaria que acaba de aprobar el Consejo General de Educación (CGE), un completo esquema que apunta a evitar que un examen por sí solo ponga en riesgo toda la trayectoria escolar de un año.

Y que introduce otra novedad: la posibilidad de evaluar los conocimientos de los alumnos con discapacidad que se integren en escuelas comunes, algo que hasta ahora no ocurría.

El nuevo reglamento de calificación y evaluación establece que "la escuela realizará un análisis crítico de las prácticas pedagógicas", y en cabeza del docente pone la responsabilidad del seguimiento del alumno. Así, en cada inicio del año escolar, el profesor a cargo de una materia "comunicará o acordará" con los estudiantes los criterios de evaluación que habrá a lo largo del año.

En ese marco, con un año escolar dividido en tres trimestres tendrá, está previsto que haya en la última semana y antes del cierre de cada trimestre, "instancias de integración de saberes para todos los estudiantes". Así, los que no aprobaron, tendrán la posibilidad de promocionar una determinada asignatura. Así, desaparecen los temidos recuperatorios donde eran más los alumnos que reprobaban que los que aprobaban.

El nuevo sistema de evaluación en la escuela secundaria está contenido en la resolución N° 1.582, del 12 del actual, firmada por la titular del Consejo General de Educación (CGE), Graciela Bar, que regirá en todo el nivel medio, insta a las escuelas a establecer mecanismos de enseñanza "integradores" de modo que se "promueva la movilidad de los alumnos", y así se evite la repitencia.